Familia Taliaferro-Velásquez

Valle Escondido Resort pertenece a la familia Taliaferro-Velásquez y es operado por ellos mismos. Nuestra historia se remonta al año 1998, cuando la pareja conformada por Samuel Walker Taliaferro VII (Q.E.P.D.) y Thalía Velásquez Barraza se mudaron de la ciudad de Panamá con sus hijos Travis (9 años) y Remington (6 años) a este hermoso pueblo de Boquete, el cual siempre ocupó un lugar muy especial en el corazón de Thalía, ya que al ser criada en David, Boquete, era el destino de sus fines de semana en familia desde que era una niña.

Esta es una historia de amor que mejor dejamos que sea contada por la misma Thalía:

“Sam era americano, ingeniero, inventor e inversionista, y él tenía una fábrica en la zona franca de Costa Rica donde hacían los chips para las computadoras INTEL. Cuando Sam me dijo que quería que nos mudáramos a Boquete para que viviéramos ahí me llenó de mucha alegría, porque éste había sido mi lugar favorito de toda la vida, era el lugar en el cual siempre quise vivir.

Nos pusimos en búsqueda de una finca para comprar y construir nuestra casa, y era casi imposible, ya que en aquel entonces nadie vendía sus tierras; hasta que finalmente alquilamos una casa en una finca muy en lo alto de la montaña, donde las nubes entraban por la puerta de la sala. Mis hijos estaban felices de habernos mudado a Boquete, hicimos de este lugar nuestro hogar y mientras buscábamos la tierra para construir nuestra casa, compramos algunos caballos.

Sam y yo solíamos hacer largos recorridos a caballo por las montañas de Boquete. Vivíamos en Alto Jaramillo, recuerdo que salíamos tempranito por la mañana cuando aún estaba frío, llevábamos abrigo y siempre un lunch que consistía de un delicioso sandwich, quesitos y vino; el picnic lo hacíamos donde fuera que nos daba hambre, abríamos nuestra manta y ahí compartíamos momentos muy hermosos conversando y soñando con mejorar el mundo para nuestros niños.

Algo que me preocupaba siempre era que algún día Travis y Remington crecerían y se irían de Boquete a buscar su futuro económico, y no iban a poder disfrutar de este paraíso terrenal, porque qué iban a hacer ellos ahí, no había oportunidades de ningún trabajo al cual yo aspiraba mis hijos tuvieran; simplemente no había mucho que hacer más que en la agricultura y el café, y en su mayoría los jóvenes solían partir a la ciudad en búsqueda de mejores oportunidades.

  • Sam me lleva a ShanGriLa por primera vez:

Era una hermosa mañana de verano cuando en uno de nuestros paseos a caballo que solíamos tomar casi todos los días, Sam empieza a cabalgar y me pasa de manera apresurada y con mucha emoción me dice: “Ven que te voy a llevar al paraíso”. Yo le grité para que me pudiera oír mientras cabalgábamos: “¿A qué paraíso me vas a llevar, si ya vivimos en el paraíso?”. Hasta que llegamos a este sitio, cerrado por un horroroso portón de hierro, Sam se bajó de su caballo, El General, abrió el portón y me dijo: “Bienvenida al paraíso, mi amor”.

“Ahora, este paraíso es Valle Escondido y está aquí para que lo disfrutes”.